Estamos en constante cambio, todo el tiempo. Cambios de actitud, personalidad y apariencia. Cuando son pequeños nadie se molesta en regresar, pero cuando son grandes el nuestro mundo trata de volver a su estado original. Estos cambios son eventuales en cualquiera, pero los que de verdad cuentan son los cambios que nadie percibe. El origen del cambio. Cuando estos cambios no son egoístas sin esperar retribuciones. Cambios para preservar lo valioso en nuestras vidas dando todo sin por su bien.
El verdadero cambio es cuando algo valioso entra a nuestras vidas...
miércoles, 30 de julio de 2008
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2 comentarios:
no todos los cambios son buenos, y cuando se hacen por lo general no hay marcha atrás, la suerte es la unica que nos puede acompañar.
SALUDOS!!
subcomandante gonzales, sin ánimo de hacer spam, estaba revisando post viejos míos y encontré el famoso chiste de la ranita mamadora que se había mencionado en MSB por el video del chimpancé y el sapo, acá va para su lectura:
"Resulta que una señora fue a una Sex Shop para comprarle un regalo a su marido, pero entre los productos era lo mismo de siempre. Como se veía indecisa, el dependiente le preguntó que qué buscaba y ella le comentó que un regalo especial para su marido.
El mae de la tienda la llevó a la parte de atrás de la tienda y abrió una caja que contenía una ranita. La señora asombrada le dice que ella no quiere mascotas y el mae le responde:
“No señora, esta es una ranita mamadora”
“Mamadora?” –preguntó la doña intrigada.
“Si, son endémicas de Brasil”
“Como funcionan?” –ya un tanto interesada.
“Se la da a su marido, el se la coloca y le da la orden, “ranita, una mamadita” y en seguida ella obedece”
Tanta fue la insistencia del vendedor que la señora acaba por comprar la bendita rana. Una vez en la casa, escribe las instrucciones en una hoja que deja al lado de la caja con la rana, para que su esposo que llega tarde de un viaje de negocios descubra el “obsequio” apenas llegue a la casa.
La señora se duerme y descansa.
Como a la 1 de la mañana, un despelote en la cocina despierta a la señora; caían ollas, platos vasos, todo se quebraba… Enseguida se acuerda de su esposo y del regalo y baja en carrera baja a la cocina donde encentra a su esposo con un cuchillo en la mano y con la ranilla en una tabla de picar.
“NOOOOOOOOOOOOOOOO” –gritó la mujer y continuó “es una ranita mamadora, no le hagas daño”
Y el esposo emocionado responde
“Ya lo sé, y póngase a alistar las maletas porque si esta rana aprende a cocinar USTED VA JALANDO!!!”
Saludos.
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